Por Morena Guadalupe Martina
Muchas personas mayores sostienen dicha idea ya que, en su época la salud mental no era un tema visibilizado y era un tabú socialmente rechazado; anteriormente los problemas emocionales/psicológicos se interpretaban como cosas que pasaban o problemas de la vida, que debías solucionar o simplemente reprimirlos; ya que ir al psicólogo te transformaba en alguien débil o loco. En muchas charlas familiares suele repetirse la misma frase: “ahora todos van al psicólogo, parece que está de moda estar enfermo.”
Hoy se entiende la salud como un estado integral de tipo mental, social y físico, no solo como la ausencia de enfermedades físicas; actualmente la psicoterapia es un recurso de autocuidado preventivo y crecimiento personal; los diagnósticos se amplían categóricamente y circula más rápido la información en medios de comunicación como las redes, visibilizando a la sociedad una realidad al desnudo de este tabú.
Ahora, ¿Qué patologías si han aumentado en estos últimos años?
En estos últimos años las patologías psicológicas que han aumentado de manera significativa son la ansiedad y depresión, esto posteriormente a la pandemia de COVID-19 que afectó la salud mental de manera masiva, La Organización Mundial de la Salud (OMS) divulga un aumento de 25% en este periodo lleno de soledad, incertidumbre, estrés, sobrecarga de información, preocupaciones financieras y el uso excesivo de tecnología.
En la actualidad también hay un aumento en la tasa de desórdenes alimenticios preocupante: Los trastornos alimenticios ocupan una alarmante cifra en Argentina, estando en el segundo lugar a nivel mundial detrás de Japón. Entre el 12% y el 15% de los adolescentes padece anorexia y bulimia nerviosa. Siendo el 90% mujeres y el 10% hombres.
Sin embargo, más allá de la pandemia, lo que cambió de manera estructural es la visibilidad: hoy existen campañas de concientización, redes sociales donde los jóvenes comparten sus experiencias y una cultura que promueve pedir ayuda en lugar de callar el sufrimiento. Antes, en la Argentina de los años 70s u 80s, se priorizaba el “aguantarse” y no hablar de las emociones.
Un ejemplo de esto puede ser el episodio 18 de la temporada 4 de la caricatura Oye Arnold que fue lanzada en 1999. Este capitulo profundiza el tabú de ir al psiquiatra
Bob: “No había terapia cuando yo era niño”
Helga: “Eso es evidente Bob”
Bob:” No quiero que hables con un loquero de la escuela. Los Pataky no hablamos de las cosas, las echamos bajo el tapete”
Miriam: “Algunas cosas están mejor bajo el tapete Helga”
Bob: “Y tú no digas nada o nos darán a todos un boleto de ida al manicomio, ¿entendiste?”
Helga: “Entendí papá”
¿Cómo es que un episodio lanzado en 1999 representa audiovisualmente un pensamiento masivo en la actualidad?
Considero que se habla mucho de “La generación de cristal” siendo esta una falsedad burlesca y peligrosa que sirve para juzgar a las personas que se atreven a ocuparse de sus vacíos, lo cierto es que llamar frágil o débil a una persona que va a terapia es absurdo y ridículo. Admiro a la persona que tiene la capacidad introspectiva adquirida de manera independiente, pero creo hiriente y estólido juzgar o burlarse de alguien que decide por cuenta propia buscar ayuda para su bien personal.
Muchas personas mayores creen que aumentó las patologías psicológicas es porque no saben diferenciar el problema posterior a la pandemia y la normalización, aceptación social ante la búsqueda de ayuda para la salud mental; siempre hago énfasis en cómo la parte adulta de la sociedad piensa sobre la gente que cuida su salud mental. Pero, poco se habla de como anteriormente recurría a la religión como refugio emocional, era muy común escuchar “Reza, ten fe, Dios te va a ayudar”. La espiritualidad fue un gran sostén en su época para las personas con vacíos o problemas personales, pero aun así no alcanzaba para calmar ni resolver un trastorno de ansiedad o traumas del pasado.
Mi opinión está orientada a favor de que la psicología ofrece una respuesta científicamente comprobada y efectiva ya que brinda con herramientas reales para procesar, sanar y comprender lo que sentimos y callamos. Pienso que minimizar este avance social llamándolo “moda” es un conflicto por un choque cultual de pensamientos de años y años sin modificación, no es una “Generación de cristal” sino, una sociedad consciente que no estamos frente a una generación débil, estamos al frente de una sociedad que reconoce que nuestras emociones no nos enferman, nos humaniza.
Creo que nosotros tenemos el labor importante y responsable de conversar sobre estos temas sociales con esta sección que vivió con el “Los hombres no lloran” y “Las mujeres no pueden opinar” a abrir sus mentes y aceptar, tomar este paso inmenso que quizás crean insignificante, de sanación personal y crecimiento.
“El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden cambiar sus vidas al cambiar sus actitudes mentales.”
-William James
Estólido: Falto de razón y discurso.
Fuentes:
Clínica Pueyrredón: Día Internacional de la lucha contra los TCA.
Organización Mundial de la Salud (OMS, ONU)
Colegio de Nutricionistas Provincia de Buenos Aires: Trastornos de la conducta alimentaria, Una realidad que no debemos ignorar.
Oye Arnold Episodio 18, Temporada 4: Helga va al psiquiatra.