¡Antagonistas!

¡Antagonistas!

 

Este año el lema de la Maratón de lectura fue: «Desde el lobo feroz a Lord Voldemort. Este es el año de los antagonistas.» Una oportunidad única para explorar y reflexionar sobre los personajes que nos desafían, nos interpelan y, sobre todo, nos invitan a leer. Aquí presentamos algunos de los textos redactados por nuestros estudiantes.

 𝕰𝖑 𝖚́𝖑𝖙𝖎𝖒𝖔 𝖆𝖈𝖙𝖔: 𝖀𝖓 𝖛𝖎𝖆𝖏𝖊 𝖊𝖓𝖙𝖗𝖊 𝖉𝖔𝖘 𝖊𝖗𝖆𝖘

Morena Huanca Obregón 

En el siglo XIX, del año 1959, un establecimiento comenzó a construirse, su finalización era esperada con ansías por los locales. Pronto la construcción dió por terminada en 1973, todos estaban ansiosos; y el teatro dió iniciación a sus actos para todo el público celebrando la inauguración.

 La Ópera de Sydney realizó su primera actuación, la temática era “La evolución de la historia”. El teatro fue maravilloso, y los visitantes tanto como los locales contemplaron cada acto con devoción; pronto el acto más esperado había llegado, caballeros y aventura medieval, un reflejo poético e histórico para todos. Cuándo todo parecía ir realmente bien una luz brillante resplandeció en el escenario, iluminando cada rincón de la Ópera; todos estaban confundidos por la luz, hasta que finalmente la luz desapareció dejando a la vista un hombre con una armadura y espada, aparentemente proveniente del Siglo XIII, su armadura brillante y reluciente asombró al público. Nadie entendía cómo aquel guerrero medieval había surgido en pleno teatro moderno.

 Ese guerrero llamado Sir Aldric, observaba con asombro y cautela la extraña estructura de aquel desconocido lugar. No estaba en el campo de batalla o mucho menos en su hogar, había atravesado un portal del tiempo accidentalmente estando en batalla; hipnotizado por la melodía y cantares de la Ópera se mantuvo analizando su entorno.

 Pero descuidado y desconcertado no notó la presencia de otra persona, desde las sombras de escenario emergió Morgrath, un nigromante, enemigo de Sir Aldric, que en su época medieval había jurado traer caos al Reino de Mistral. El hechicero, sintió la energía que poseía el lugar, analizando con malicia ese beneficio para acabar con la vida de Sir Aldric. Morgrath sonrió de forma siniestra y su voz resonó en todo el silencioso salón.

  • “Este templo de cristal y acero será mío…y su gente, mis siervos”

El público demasiado concentrado y confundido creyó que era parte de la obra, aplaudieron cada palabra del villano, sin saber que estaban ante un verdadero enfrentamiento.

 Sir Aldric levantó su espada y proclamó.

  • “¡Por mi honor y el futuro que aún no comprendo, no permitiré que gobiernes ni este tiempo ni el mío!”

Las luces de la Ópera parpadearon, haciendo que el público ya confundidos comenzarán a murmurar y a sentir miedo. Algunos pensaban que todo era parte del espectáculo y siguieron observando, mientras otros se retiraban.

 Morgrath comenzó a atacar al caballero de armadura brillante, mientras Sir Aldric se defendía con una expresión impasible.

  • “¡Este mundo es indefenso Sir Aldric! Sus hombres no llevan espadas, escudos o armaduras; su fé es completamente nula  hacia los Dioses antigüos. Es el tiempo perfecto para mí conquista”

Sir Aldric dió un paso adelante con su armadura brillante y reluciente reflejando su valentía y honor,junto al peso de ser el encargado de detener al villano.

  • “No necesito conocer esta gente para protegerlos, Morgrath. Dónde quieras que estés siempre habrá un caballero que te detenga”

El hechicero río con frialdad, y con un movimiento brusco y rápido lanzó un rayo oscuro hacia la cobertura del salón, que al impactar abrió ligeramente un portal resplandeciente, que mostraba fugazmente la era medieval donde ambos provenían.

Sir Aldric comprendió lo que ocurría: La casa de Ópera se había convertido ahora en el puente entre dos Eras. Si Morgrath conseguía abrir el portal por completo, el Siglo XIX sería invadido por las criaturas de su Era y nadie podría defenderse.

El caballero se posicionó para iniciar la batalla, con la cabeza en alto y su cuerpo tenso por la adrenalina que estaba a punto de llegar, pero una figura misteriosa surgió del portal. Sir Aldric intentó identificar su presencia, no era un aliado, pero tampoco un enemigo conocido por él. El hombre salió por completo del portal y su figura escalofriante y oscura se hizo amenazante para Morgrath y Sir Aldric, aquel caballero oscuro, armado con una lanza en su mano se encondia bajo un yelmo negro, cubierto de sangre seca aparentemente de batallas pasadas. El público paralizado, no sabía si huir o ser espectadores de aquel enfrentamiento.

El destino de dos épocas enteras estaban a punto de decidirse sobre las tablas de aquel escenario. La batalla era incierta bajo la penumbra de la Ópera de Sydney, y pronto se revelaría el final.

 

UN  CABALLERO FUERA DE SU TIEMPO

Eluney Diale

    Un caballero llegó a París de una forma muy particular, cuando empezó a recorrer el lugar con su caballo se dio cuenta que había algo muy extraño, todas las personas y cosas del entorno habían cambiado. En su recorrido notaba como todas las personas lo miraban de una forma despectiva, cuando cruza la calle lo atropella un tipo de carroza extraña, nunca antes había visto algo igual, de ella se bajó un chico vestido completamente holgado y entre risas le dijo: 

-¿Qué pasó, no encontras la fiesta de disfraces?

El caballero muy sorprendido y desorientado por el golpe decide ignorar la situación y seguir caminando, cuando levanta la vista ve una hermosa torre y pregunta a un muchacho que pasaba por allí

-¿Y esa torre?¿hace cuanto está ahí?

– La empezaron a construir en el año 1887 y la terminaron dos años después, me vas a decir que no la habías visto antes 

-¡Imposible!– respondió el caballero– faltan miles de años para llegar a esa fecha, el muchacho no dijo nada solo lo miro, pensaba que era una clase de broma 

-¿ En qué año estamos? Pregunta sin poder creer lo que está viendo 

-Jajaj, en 2030 ¿ es un chiste no?

       En ese momento el caballero se dio cuenta que por más loco que le pareciese había viajado en el tiempo. Perplejo por la situación se fue sin dar explicaciones.

   Había quedado totalmente hipnotizado por la torre, así que decidió atar a su caballo y fue a verla desde más cerca, se quedo ahí admirando su belleza, hasta que vio una chica sentada en un banco y se llevó toda su atención, se acercó a ella para hablarle

-Hola hermosa doncella 

La chica con una risa confusa responde el saludo 

-Taylor ¿ y vos? 

-Me llamo Fernando José del Valle, es un gusto conocerla 

– Fernando hace años no escuchaba ese nombre

-jajaja, suena un poco anticuado pero después te vas acostumbrando señorita 

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Si, claro 

-¿Por qué hablas tan extraño?

Con una sonrisa en la cara, la miró fijamente y le dijo que tenía un gran secreto, pero que si lo revelaba iba a pensar que estaba loco, casi que ni él se lo podía creer 

-No voy a pensar que estas loco 

-Te lo contare solo si me aceptas una cita hoy 

Taylor enrojecida y avergonzada respondió que sí

-Te veo en este mismo lugar a las 22:00hs. 

   Fueron pasando las horas, hasta que llegó el momento, se dirigió hacia aquel banco en la torre, al encontrarse se dirigieron a un restaurante muy lujoso. 

  Estuvieron toda la cena hablando y riendo sobre la vida, para ellos fue un momento mágico. Al terminar de cenar fueron por un helado, frente a la torre 

-¿Me vas a contar tu secreto?

-Si, pero prométeme que me vas a creer 

-¡Por supuesto! 

-Bueno, la verdad es que no soy de este tiempo, vengo del año 800, no sé cómo ni cuando pero aparecí acá 

Taylor se lo tomó muy mal, pensó que era un mentiroso, se sintió usada y todo había sido una burla, que había perdido su tiempo

 -¡ Me estás diciendo en serio, fue todo una excusa para salir conmigo!¡Sos un mentiroso! 

-Me prometiste que me ibas a creer 

-Sí, pero esto, no soy tonta 

Todos en el lugar se les quedaron viendo. Taylor se va muy enojada y deja solo a Fernando, sin ninguna explicación. 

    Al otro día la gente que estaba en el lugar empezó a difundir su conversación, la noticia fue totalmente famosa, empezaron a tratar de loco a Fernando y Taylor cada día recibía más fama. Mientras Taylor tenía miles de propuestas de trabajo en todos lados, Fernando atrapado en este tiempo, no podía conseguir un trabajo y estaba absolutamente desamparado, sin nada ni nadie, no tenía un lugar para pasar las noches y todos los días recordaba cómo su vida se había convertido en un infierno, entonces tuvo una idea, él estaba listo para comenzar su venganza y se dijo a sí mismo que hasta no lograrla no volvería a su tiempo.

       Al pasar del tiempo Taylor se convirtió en una influencer muy reconocida, estaba a punto de casarse con un señor muy adinerado y poderoso, ya nadie se acordaba de lo que había pasado. Fernando estaba totalmente cambiado casi irreconocible, él sabía que Taylor se casaba por conveniencia, todos estos años él la había estado siguiendo y venía juntando pruebas de su infidelidad por años, con las cuales había hecho un video, pero el momento justo para revelarlas iba a ser su boda frente a todos, dicho sea de paso se iba a realizar en la torre Eiffel, donde se habían conocido, Fernando esperaba con ansias ese día para poder destruir a Taylor, Cuando llegó el día, se escondió detrás de un pequeño arbusto y cambió el video que iba a ser pasado en el proyector por las pruebas de su traición, cuando se reproduce, toda la gente quedó impactada, Taylor muerta del disgusto sale corriendo y Fernando la sigue, cuando la ve se acerca a ella, pero Taylor  ya no lo reconoce. 

-Ahora sabes lo que se siente que toda tu vida sea destruida 

– ¿Y vos quién sos para decirme eso?

– Fernando, ¿ qué pasa, no me reconoces? 

Taylor quedó impresionada, no podía creer que él había hecho todo esto, ella trata de disculparse con él, pero ya era demasiado tarde

-Hice esto para poder volver a mi tiempo en paz y con las cosas en su lugar, nada de lo que lograste te lo mereces

-Estas loco, todavía sigues con eso 

-Espero que ahora puedas sentir lo que sentí yo, que toda la gente te mire y te trate mal, que toda tu vida y todas tus cosas se caigan a pedazos. 

  Antes de que Taylor pudiera responder, se dio media vuelta y se fue, mientras caminaba fue desapareciendo, el había cumplido con su misión que era vengarse de Taylor ahora para él era tiempo de volver a casa, mientras ella se quedaba sin nada ni nadie como él en aquel momento. 

                                                                 Fin 

El Tesoro de la vida eterna

Por Tarifa Máximo y Leila Morena Muñoz

Año 700 a. C. Comienza la construcción de la muralla china. El emperador Quin Shi Huang sorprendió al caballero y a su fiel escudero Felian intentando cruzar la muralla porque se decía que al final de ella había un tesoro que otorgaba la vida eterna a quien lo obtuviera.

Ellos estaban dispuestos a conseguir el tesoro y emprendieron su viaje. Pasaron muchas dificultades y, cuando llegaron a la muralla, se encontraron con muchos samuráis que querían detenerlos.

El caballero luchaba contra los samuráis mientras el escudero veía la pelea, y cuando menos lo esperó, tres samuráis le aparecieron por detrás. El escudero tenía mucho miedo, pero juntó valor y empezó a pelear. Sin embargo, como era su primera pelea, perdió, y entre los tres samuráis lo tiraron por el costado de la muralla.

Entonces el caballero saltó para salvar al escudero. Logró rescatarlo, pero el caballero murió, y el escudero prometió vengar su muerte.

El escudero se preparó física y mentalmente para derrotar a Quin Shi Huang y se convirtió en uno de los caballeros más respetados y temidos. Emprendió su viaje por el tesoro, pero el tesoro era lo que menos le importaba: tenía sed de venganza.

Atravesó toda la muralla china, derrotando a todos los que se le ponían en el camino. Tardó tres días en recorrerla y, cuando llegó al final, se encontró con Quin Shi Huang, quien lo había estado esperando desde  mucho tiempo atrás

Quin Shi Huang fue antes un caballero que también había querido obtener el tesoro de la vida eterna. Logró llegar y tomarlo, pero nunca esperó que, al tener el tesoro en sus manos, iba a ser condenado al infierno.

Un ser muy alto con ojos rojos le dijo que tendría la vida eterna, pero a cambio debería cuidar el tesoro. Y cuando otra persona lograra tenerlo en sus manos, él finalmente moriría.

Quin Shi Huang le contó esta historia al caballero. Este, pensativo, no quería tomar el tesoro porque no deseaba pasar toda su vida cuidando algo que después lo mataría. Pero aún tenía sed de venganza, así que, sin pensarlo, tomó el tesoro.

Quin Shi Huang empezó a prenderse fuego y a desaparecer poco a poco. Sus últimas palabras fueron: “Te lo advertí”.
Cuando desapareció por completo, al caballero le pasó lo mismo que a Quin Shi Huang, y se convirtió en el nuevo protector del tesoro.

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